El aceite industrial usado es uno de los residuos más peligrosos generados por la actividad humana. Su tratamiento no solo es una obligación legal, sino un claro indicador del compromiso real que como sociedad mantenemos con la sostenibilidad y es una oportunidad que estamos desaprovechando a día de hoy.
La reciente publicación del Informe Oficial SIGAUS 2024 ofrece una radiografía precisa del estado de la gestión del aceite usado en España. Y entre sus datos más relevantes, destaca uno que debería encender todas las alarmas del sector: la regeneración, es decir, el proceso circular que permite reciclar este residuo para convertirlo en nuevos aceites base, ha vuelto a descender por tercer año consecutivo. Claramente, es una oportunidad que estamos desaprovechando.
Una tendencia que se aleja de la circularidad
La entrada en vigor de la Orden APM/205/2018, que estableció los criterios de fin de condición de residuo del aceite usado para su uso como combustible, pretendía limitar esta práctica endureciendo los criterios para garantizar la producción de un combustible limpio de contaminantes.
En este sentido, las cifras muestran que la tendencia ha sido contraria a lo que cabría esperar y la regeneración ha perdido terreno frente a esta práctica menos ecológica:
🔻 En 2022, el porcentaje de regeneración fue del 79,1 %.
🔻 En 2023, bajó al 77,5 %.
🔻 En 2024, ha caído al 73,8 %.
En estos momentos más de una cuarta parte del aceite usado recogido en España termina en procesos de valorización energética, es decir, quemado como combustible. Esta alternativa, aunque contemplada por la normativa, es contraria a la economía circular porque implica la pérdida irreversible de un recurso que puede ser reciclado y reincorporado al mercado para su uso inicial.
Regeneración: la vía más eficiente y sostenible
Desde Cator, defendemos la regeneración como la opción de tratamiento más alineada con los principios de la economía circular, la jerarquía europea de residuos y los objetivos de descarbonización.
Este modelo se basa en un proceso físico-químico altamente especializado que transforma el aceite industrial usado en aceite base regenerados, listos para ser utilizados nuevamente en procesos industriales y automotrices. Este enfoque presenta múltiples beneficios:
– Reducción de emisiones: hasta un 80 % menos de CO₂ respecto al refino de petróleo.
– Ahorro de recursos naturales: al reducir la demanda de materias primas vírgene
– Valor añadido económico: se genera un producto nuevo, útil, comercializable.
– Impulso a la innovación nacional: favorece el desarrollo de tecnología, procesos y empleo especializado.
En contraposición, usar el aceite como combustible es una vía sin retorno. Una solución rápida, pero no circular. Una práctica que reduce el volumen del residuo, sí, pero también sus posibilidades de reintroducción en el sistema económico.
El modelo Cator: circularidad total y liderazgo regenerador
En Cator llevamos más de 30 años dedicados a la regeneración del aceite industrial usado. Lo hacemos desde nuestra planta en Alcover (Tarragona), bajo un modelo de residuo cero, que apuesta por la eficiencia energética, el aprovechamiento de subproductos y la mejora continua del proceso.

En 2024, hemos vuelto a incrementar nuestras cifras de regeneración, alcanzando casi el 50 % del total del aceite regenerado en España, y consolidándonos como la planta regeneradora de referencia del país.
Nuestra apuesta va más allá del cumplimiento normativo. Creemos en un modelo industrial que no solo trata residuos, sino que los transforma en recursos, impulsando la economía circular y demostrando que la sostenibilidad y la productividad pueden ir de la mano.
Regenerar es transformar. Circular es avanzar.
Los datos de SIGAUS 2024 reflejan una llamada de atención. La economía circular no puede retroceder, es una oportunidad que estamos desaprovechando y el aceite usado no puede seguir perdiéndose como combustible.
Regenerar no es simplemente una opción técnica. Es una decisión estratégica. Una vía que permite preservar valor, reducir impacto ambiental y construir un modelo industrial más inteligente y comprometido.
Desde Cator, seguiremos apostando por esta transformación. Porque cada gota de aceite regenerado es un paso más hacia un futuro más limpio, más eficiente y más circular.
Regenerar es preservar. Circular es avanzar. Y el momento de actuar es ahora.