Beneficios ambientales del aceite usado regenerado: de residuo al recurso

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En un momento de creciente conciencia ambiental y regulaciones cada vez más estrictas, la correcta gestión del aceite industrial usado se ha convertido en un pilar clave para la sostenibilidad. Este residuo, catalogado como peligroso, no solo representa un riesgo potencial para el medioambiente si no se gestiona adecuadamente, sino que también ofrece una gran oportunidad: su regeneración permite devolverlo al ciclo productivo como una materia prima útil, reduciendo así el impacto ecológico de sectores industriales y de automoción. Descubre en este artículo los beneficios ambientales del aceite usado regenerado.

 

¿Por qué es tan importante gestionar correctamente el aceite industrial usado?

El aceite industrial usado, tras su vida útil, no desaparece: se transforma en un residuo con un alto poder contaminante. A menudo contiene sustancias altamente tóxicas como cloro, fósforo, azufre, cinc, plomo, cadmio y otros metales pesados, así como compuestos aromáticos que son extremadamente perjudiciales para la salud y el medio ambiente.

Estos son algunos de los riesgos reales:

– Contaminación del suelo: 1 solo litro puede afectar hasta 4.000 m², la superficie de un campo de fútbol.

– Contaminación del agua: 2 litros podrían arruinar un río o laguna del tamaño de una piscina olímpica, afectando ecosistemas enteros y acuíferos subterráneos.

– Contaminación del aire: 5 litros quemados incorrectamente pueden emitir gases suficientes para contaminar el aire que respira una persona durante 3 años.

 

La regeneración es el proceso mediante el cual el aceite usado se transforma en aceite base, reutilizado en la formulación de lubricantes. En lugar de desechar el residuo la regeneración permite alargar su vida útil y cerrar el ciclo de uso.

 

 

Beneficios ambientales del aceite usado regenerado

 

Prevención de la contaminación

La correcta recogida y tratamiento del aceite usado impide su vertido en suelos, cauces fluviales o sistemas de saneamiento. Según Sigaus solo en 2024, y gracias a la gestión responsable del residuo:

– Se evitó la contaminación de 132.568 toneladas de aceites usados.

– Se protegió el entorno de emisiones atmosféricas altamente nocivas.

– Se salvaguardaron miles de hectáreas de terreno agrícola y natural.

Este impacto es directo, tangible y constante: cada litro gestionado evita un daño potencial de gran escala.

 

Ahorro de recursos naturales

El aceite regenerado sustituye a los aceites vírgenes, reduciendo la dependencia de recursos fósiles como el petróleo y disminuyendo la explotación de recursos finitos. Además:

– En 2024 se evitaron la extracción de 32 millones de barriles de petróleo, lo que equivale al aceite de cárter de 15 millones de vehículos.

– Se produjeron 61.271 toneladas de nuevos lubricantes a partir del aceite regenerado.

– Se obtuvieron 30.227 toneladas de fuel oil como fuente energética secundaria.

 

Reducción del consumo energético

Producir aceite base regenerado consume mucha menos energía que fabricarlo desde cero con petróleo crudo. En 2024 se ahorraron 1.275 GWh de energía, el equivalente al consumo eléctrico de 389.713 hogares españoles durante un año completo. Esto supone un alivio significativo para la demanda energética del país y una contribución importante a la eficiencia industrial.

 

Menores emisiones de CO₂

La regeneración del aceite permite también reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO₂), responsables del cambio climático. En 2024, se evitaron 83.689 toneladas de CO₂, lo mismo que emitirían 332 vuelos transatlánticos ida y vuelta en avión lleno. Este impacto medioambiental positivo se traduce en una contribución directa a los objetivos europeos y nacionales de reducción de emisiones.

 

 

Cumplimiento normativo y objetivos ecológicos

La regeneración no es solo una práctica voluntaria: está contemplada como prioritaria en la legislación ambiental española y europea. La Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados y el Real Decreto 679/2006 establecen un marco claro:

– 95% del aceite usado debe ser recogido.

– 100% debe valorizarse.

– Al menos el 65% debe ser regenerado.

 

Regenerar el aceite industrial usado es mucho más que cumplir con la ley. Es una oportunidad para transformar un residuo problemático en un recurso valioso, reducir el impacto ambiental de industrias clave y avanzar hacia un futuro más eficiente y sostenible.

En Cator llevamos más de 30 años liderando la regeneración del aceite usado en España. La tecnología VAXON mejorada incorporada en nuestra planta de Alcover, nos permite recuperar unas 45.000 toneladas al año de este recurso. Contacta con nosotros si quieres formar parte del cambio hacia la circularidad. 

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